Pero ¿que es un profeta en el sentido bíblico?
según el diccionario ilustrado de la biblia; el termino heb. "nabi" que se traduce como 'profeta' muy probablemente viene de una raíz que significa: proclamar o anunciar
En el antiguo testamento se aplica a una gran variedad de personas: Gen. 20:7; Ex 7:1; 1 Rey. 17-19; Mal. 4:5 etc.
En el nuevo testamento, la palabra Gr. profetes es traducida como profetas y se aplica mucho a las profetas del antiguo testamento, aunque también a Juan el bautista se le llama de ese modo,... Y el apóstol Pablo hace mención de ellos en Efesios 4:11 también en la carta a los Corintios .
Con eso en mente hagamos una comparativa entre las características de un profeta bíblico y el "profeta" contemporáneo. Empecemos por la mas comúnmente equivocada que es: El profeta "ve visiones"
Al hacer un análisis de los profetas del antiguo testamento no todos ellos experimentaron visiones, no todos ellos vieron el futuro (ese no es el propósito de un profeta) solo por citar alguno; en el libro del profeta Jonas nunca se narra o se describe que el tuvo algún tipo de visión o experiencia super sensorial, Tampoco Maria la hermana de Moises, ni siquiera Juan el bautista tuvo experiencias como las de Daniel (que dichas experiencias o vivencias fueron con un propósito muy definido y determinado) entonces es más que evidente que la esencia de un profeta o lo que lo define no es ver el futuro. Lo que todos si tenían en común es que llevaban un mensaje de parte de Dios con un propósito y una misión especifica, si hablamos de el profeta Daniel, Ezequiel, Jeremias, entre otros que experimentaron visiones y hasta manifestaciones angelicales y aun sin embargo nunca se ve a través de la narrativa bíblica de sus libros que a todo el que se encontraban "le profetizaban" de una manera indiscriminada. El mensaje de estos tres siempre fue en pro de la misión o del propósito de Dios.
Otra de sus más grandes características es que nunca se aprovecharon del ministerio, ni el don de Dios para obtener algún tipo de beneficio monetario...
puedo concluir de la siguiente manera:
1- El propósito del profeta no es ver el futuro.
2- Su profecía no fue utilizada de manera indiscriminada.
3- Nunca lo hicieron por dinero.
En contraste con ellos tenemos un pasaje en el libro de los hechos que dice así: hechos 16:16 ..aconteció que mientras íbamos a la oración, no salio al encuentro una muchacha, que tenia espíritu de adivinación la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
vemos a una mujer que:
1- Adivinaba. (el futuro) ese era su propósito.
2- Lo hacia de manera indiscriminada( pues no podría producir 'gran ganancia' solo haciéndolo una vez, o a una persona).
3- Lo hacían por dinero (versículo 19..... salido de ella la esperanza de ganancia...)
Desgraciadamente muchos de los que de dicen profetas sus características se adecuan mas a la de la mujer adivina que a la de un profeta bíblico... la biblia dice que anhelemos los mejores dones, no esta mal desear que Dios nos use de alguna manera,.. pero si quieres ser pastor debes saber la funciones y características de un pastor biblicamente hablando, para ser mas como el buen pastor jn. 10;11 y no como el asalariado jn. 10:12
así con cada ministerio, don o responsabilidad que asumas en Dios.. antes de querer ser profeta debes saber que significa ser profeta, cuales son sus deberes... recuerda que al que mas se le da mas se le demandara
aquí abajo comentario de la biblia plenitud sobre el don de profecía.. puede ser de tu interés..
1 Corintios 14
14 . 1 - 40 Pablo ofrece orientaciones para ejercer los dones de profecía y lenguas, comparando el beneficio de ejercerlos en público y en privado (vv. 2-25), fijando las reglas de su empleo (vv. 26-36) y ofreciendo una exhortación final sobre esta cuestión (vv. 37-40). 14 . 1 procurad, zeloo Strong #2206: Ser celoso de algo, arder en deseos, proseguir ardientemente, desear anhelosa o intensamente. Negativamente, la palabra está asociada con envidia y celos (Act 7:9; Act 17:5; 1Co 13:4; Jam 4:2). 14 . 1 - 40 El contexto pentecostal y carismático, DONES ESPIRITUALES. Este texto basa los dones del Espíritu sobre el único y seguro fundamento del amor, y establece la integridad como la clave para la preservación de lo sagrado del santuario y la dignidad del servicio de adoración. Este pasaje ofrece las orientaciones para controlar y dirigir los servicios en contexto pentecostal y carismático. Una explicación de este y otros temas relacionados aparece en el artículo: «Dones y poder del Espíritu Santo» que comienza en la página 1763. (Jud 1:20/Isa 28:11-12*) P.W. 14 . 1 Lo apropiado y deseable de la profecía, PROFECíA. El propósito de la vida de la iglesia del NT es ser bendecida por la presencia del don de profecía. Tal como Pablo lo declara aquí, al hacernos ver que el amor es nuestra búsqueda primordial, la profecía ha de ser bien recibida para la «edificación, exhortación y consolación» de la congregación, colectiva e individualmente (v. 3). Semejante aliento o estímulo de unos a otros es «profecía», no «palabras» en el sentido de la Biblia, la cual usa las palabras mismas de Dios, pero por medio de palabras humanas que el Espíritu Santo singularmente trae a la mente. La práctica del don de profecía es un propósito de la plenitud del Espíritu Santo (Act 2:17). En ella se cumple también la profecía de Joel (Joe 2:28) y la esperanza que tiempo antes expresara Moisés (Num 11:29). Pedro le da su respaldo a la operación del don de profecía (1Pe 4:11), y Pablo dice que este don está dentro de las posibilidades de cada creyente (1Co 14:31). Este don tiene la intención de suscitar una amplia participación entre los miembros de la congregación, en la que todos se beneficien recíprocamente con palabras de unción y de amor que edifican espiritualmente y profundizan el entendimiento. Tal profecía puede proveer una ampliación del entendimiento, que los corazones se vuelvan humildes para la adoración a Dios y, de pronto, se den cuenta que el Espíritu Santo tiene conocimiento de su necesidad y está dispuesto a contestar la oración (1Co 14:24-25). Esta clase de profecía es también un medio por el cual se impulsa y provee visión y expectación, sin las cuales la gente se vuelve pasiva o descuidada (1Sa 3:1; Pro 29:18; Act 2:17). Estas orientaciones específicas sobre cómo utilizar el don de profecía, tal como sucede con todos los dones del Espíritu Santo, tienen el propósito de evitar que un don suplante el ejercicio de otros, o usurpe la autoridad del liderazgo espiritual. Aún más, toda profecía está subordinada a la disciplina de la Palabra eterna de Dios, la Biblia, la norma por la que toda expresión profética en la iglesia debe ser juzgada (1Co 14:26-33). (Eph 1:17-19; Eph 1:2 P 1.16-19) J.W.H. 14 . 1 Ni el amor , ni los dones vienen automáticamente, ni pueden considerarse algo relacionado con la pasividad o la indiferencia. Los creyentes deben procurar sobre todo el don de profecía, en comparación con el hablar públicamente en lenguas (vv. 2-5). Las lenguas son especialmente para la edificación personal y dependen de la compañía del don de profecía para ser ejercitadas en público. Se permite las lenguas, pero se prefiere la profecía (v. 39). 14 . 2 La afirmación de Pablo establece claramente que el propósito primario de las lenguas, como don del Espíritu, es la devoción privada. Es un mandato divino y no humano que sean interpretadas para que los oyentes puedan entender (v. 5). Las lenguas deben servir para la oración y la alabanza personal dirigidas a Dios (vv 14, 17). De ahí que puedan asumir una forma de expresión estrictamente espiritual, ya que su destinatario no es el ser humano. El teatro donde operan no es la mente, sino el espíritu (vv. 14, 15). Son un recurso suministrado por el Espíritu para que podamos comunicarnos directamente, de manera no conceptual, con Dios, que es Espíritu (Jn 14, 15). Por ello son tan importantes y constantemente aludidas por Pablo (v. 18). Los misterios , como en cualquier otro lugar del NT, indican secretos que han sido revelados por Dios. 14 . 3 , 4 El uso de lenguas constituye un medio de edificación privada. Esta práctica no denota egoísmo alguno, sino fortaleza espiritual. La profecía, sin embargo, edifica, alienta y conforta a otros en la iglesia. 14 . 5 La preferencia paulina de la profecía por encima de las lenguas en las actividades colectivas se apoya en su comparación entre el valor de ambas, en el caso de que las lenguas sean interpretadas. Por lo tanto, lenguas sin interpretación sólo sirven a la edificación personal. La profecía y las lenguas acompañadas de interpretación sirven a toda la congregación, ya que todos entienden. Esta explicación permite confirmar la práctica y distinguir entre el uso de las dos modalidades distintas en que se pueden manifestar las lenguas: en privado o en público, en la devoción personal o en las actividades colectivas. 14 . 6 - 13 Se prefiere la profecía a las lenguas en el ámbito público, donde se persigue que los presentes comprendan claramente lo que se dice. En una reunión de la iglesia las lenguas deben, pues, ser interpretadas. 14 . 13 La persona que habla en lenguas públicamente parece que tiene la responsabilidad de interpretarlas, pero 12.10 habla de dos dones diferentes. Si no está presente alguien que pueda interpretarlas, debe restringirse el hablar en lenguas (v. 28). 14 . 14 - 19 Pablo revela el lugar que ocupan las lenguas en su propia vida de oración. Orar en lenguas es orar en el espíritu en lugar de con el intelecto; lo mismo sucede con los cánticos de alabanza. Para Pablo, orar y cantar, tanto en lenguas como en el lenguaje cotidiano, formaban parte integral y regular de la oración y la alabanza. No se sugiere nada que tenga que ver con manifestaciones de histeria, emocionalismo o ningún tipo de anormalidad. 14 . 16 , 17 La edificación de otros constituye siempre el requisito indispensable para el uso público de las lenguas. Al mismo tiempo, el v. 17 indica que no se pretende censurar el hablar en lenguas. No está claro si en las actividades colectivas el cantar, alabar u orar en lenguas habría sido aceptado o denegado por Pablo. Lo que sí está claro es que ningún individuo o grupo de individuos debe hacer estas cosas contradiciendo al líder, el espíritu del grupo como un todo, o los propósitos de la reunión. Existen diferencias en torno a la aceptación de «cantar en lenguas» en las actividades colectivas de los creyentes. Algunos son partidarios de excluir completamente el ejercicio colectivo de este don, mientras otros consideran que no se viola el «orden» si se ofrece una explicación y se mantiene una conducta discreta, libre de fanatismo. 14 . 18 Pablo no despreciaba las lenguas como un don menor, sino daba gracias a Dios por la forma plena como este don le edificaba en su propia vida devocional (véase también v. 5, «quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas»). 14 . 21 - 25 En un aspecto, el uso de Pablo de Isa 28:11-12 llama la atención sobre cómo las ásperas y desconocidas lenguas de los extranjeros invasores constituían una señal del juicio divino sobre Israel en los días del profeta; una advertencia que los judíos despreciaron y rechazaron completamente. Quizás notaba cómo las lenguas en la iglesia de Corinto parecían estar causando el mismo efecto de endurecer a los creyentes presentes, quienes podrían preguntarse si no estaban todos locos (una reacción similar a lo que sucedió en el Pentecostés, Act 2:13). La profecía, sin embargo, es una señal que anuncia a los creyentes que Dios está en medio de ellos, y hace que los incrédulos busquen arrepentirse. (Desde un segundo punto de vista, puede que Pablo haya tenido un doble propósito en mente, porque este pasaje de Isaías también se refiere a otro aspecto del posible valor de las «lenguas»: que las gentes reciban un «descanso», algo que los refresque. El ejercicio privado de las lenguas ( Act 5:4) indudablemente incluiría eso). 14 . 26 Cada uno de vosotros : Las cosas del Espíritu están dirigidas a todos los miembros del cuerpo de Cristo, no a la élite de unos pocos. Este versículo menciona todos los elementos de un servicio de adoración en esta era. 14 . 29 Con la intención de preservar el balance e impedir la confusión en el servicio de adoración, Pablo regula el ejercicio de la profecía. Los demás presentes, especialmente aquellos que poseen el don de profecía, deben juzgar sobre su autenticidad. El juicio abarca el examen de su contenido, su correspondencia con la Palabra de Dios, y su relevancia para los allí reunidos. 14 . 27 Los límites para el ejercicio del don de lenguas, DONES ESPIRITUALES. En la reunión de un grupo, el ejercicio de las lenguas (y su respectiva interpretación, desde luego) debe limitarse a la participación de dos o tres, a lo sumo. Si bien es cierto que hay algunos para quienes éste es un número rígido, otros lo consideran como una guía flexible para mantener el equilibrio del servicio o el culto. (1Co 13:1/Gal 5:22-23) P.W. 14 . 34 , 35 Estos versículos son muy difíciles y están sujetos a un gran debate. La mejor interpretación es, quizás, no considerar que Pablo prohíbe a las mujeres manifestar dones espirituales en el culto (véase 11.5; Act 2:18; Act 21:9). En lugar de ello, lo que él prohíbe es la discusión desordenada que puede perturbar el servicio. También estaría posiblemente prohibido hablar en los términos que aparecen en 1Ti 2:11-15, donde no se acepta que las mujeres se conviertan en autoridades doctrinales independientes (apostólicas) por encima de los hombres. Otra opinión considera los vv. 34, 35 como una cita de Pablo tomada de una carta de los corintios dirigida a él, incluida al comienzo de un nuevo párrafo. Los que proponen esto ven el v. 36 como su respuesta, la cual diría, «¿Cómo? ¿Sólo los hombres? ¡Absurdo!» Quizás sea más útil notar que la palabra griega utilizada aquí para «mujer» también puede ser traducida como «esposa». Así, el mandato de Pablo se opondría a algo impropio en cualquier época; que una esposa trate de imponer doctrinas o enseñanzas autoritarias, colocando al marido en una situación embarazosa en público. La Biblia no asigna papeles sociales o eclesiásticos rígidos a los hombres o las mujeres, pero sí deposita en los maridos la autoridad y el deber de fungir como cabeza de la familia. 14 . 32 sujetos, hupotasso Strong #5293: Literalmente, «estar debajo». La palabra sugiere subordinación, obediencia, sumisión, servicio. El don divino del hablar profético es puesto bajo el dominio y la responsabilidad del que lo posee. 14 . 37 , 38 Los dotados espiritualmente recibirán las instrucciones de Pablo como un mandato apostólico. Aquellos que las rechacen serán responsables de las consecuencias derivadas de su ignorancia. 14 . 39 , 40 Desconocer los don
es espirituales no era la solución de Pablo para enfrentar el abuso de ellos. Las orientaciones que él ofrece proveerán salvaguardas para asegurar el orden en el servicio.
muy bueno
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